martes, 14 de octubre de 2008

POSDATA TE AMO.

-¿Estás bien Holly?
Sharon se le acercó por detrás y le rodeó los hombros con el brazo. Holly suspiró.
-Cada vez que alguien me hace esa pregunta digo lo mismo, Sharon, 'estoy bien, gracias', pero si quieres que te sea sincera, no lo estoy. ¿Acaso la gente realmente quiere saber cómo te sientes cuando te pregunta cómo estás? ¿O solo intenta ser educada? -Holly sonrió-. La próxima vez que mi vecina me pregunte '¿cómo estás?' le diré: 'Bueno, la verdad es que no estoy nada bien, gracias. Me siento un poco deprimida y sola. Estoy cabreada con el mundo. Envidiosa de ti y de tu familia perfecta aunque no especialmente envidiosa de tu marido, ya que tiene que vivir contigo.' Y luego le contaré que he comenzado a trabajar en un sitio nuevo, que he conocido a un montón de gente nueva y que me esfuerzo mucho por recobrar el ánimo, pero que en el fondo sigo perdida porque no sé qué más hacer. También le contaré cuánto me molesta que me digan continuamente que el tiempo lo cura todo aunque la ausencia hace que aumente el cariño, lo cual me confunde, porque significa que cuanto más tiempo pase desde que fue más voy a quererle. Le contaré que no hay nada que cure esa pena y que cuando me despierto por las maánas en la cama vacía es como si me echaran sal a una herida abierta -Holly exhaló un hondo suspiro-. Y luego le contaré cuánto añoro a mi marido y lo fútil que me parece la vida; lo poco que me interesa hacer cosas y la sensacion que tengo de estar aguardando a que mi vida se acabe para poder reunirme con él. Y ella probablemente dirá: 'Ah, muy bien', como hace siempre, dará un beso de despedida a su marido, subirá al coche y acompañarña a los niños al colegio, irá a trabajar, preparará la cena y cenará en familia, se acostará con su marido y asunto resuelto, mientras que yo seguiré intentando decidir el color de la blusa que voy a ponerme para ir a trabajar. ¿Qué te parece? -Holly se volvió hacia Sharon-
-¡Uuuuuu!- Sharon dio un brinco y retiró el brazo de los hombros de Holly
-¿Uuuuu?- repitió Holly, ceñuda- ¿Te digo todo esto y se te ocurre decir 'Uuuuuu'¿
Sharon se llevó la mano al vientre y rió.
-No tonta, ¡el bebe me ha dado una patada!
Holly abrió la boca perpleja
-¡Tócalo!- instó Sharon, sonriendo.
Holly puso su mano en la barriga hinchada de Sharon y notó la patadita. Los ojos se le llenaron de lágrimas.
-Oh Sharon, si cada minuto de mi vida estuviera lleno de momentos perfectos como éste, nunca más volvería a quejarme.
-Pero, Holly, nadie tiene la vida llena de momentos perfectos. Y si fuera asi, dejarían de ser perfectos. Serían normales. ¿Cómo conocerías la felicidad si nunca experimentaras bajones?
-¡Uuu! exclamaron al unísono cuando el bebé dio otra patada.
-¿Creo que este niño va a ser futbolista como su padre!-Sharon rió
-¿Niño?-Holly soltó un grito ahogado-. ¿Vas a tener un niño?
Sharon asintió y los ojos le brillaron de emoción
-Holly, te presento al pequeño Gerry. Gerry, ésta es tu madrina, Holly.

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